Crisis



Antes era mulero, trasportaba dentro de mi estómago droga para evadir los controles de la policía. Una vez, incluso llegué a llevar en mi interior doscientas bolas o bellotas que sumaban seis kilos de heroína. Hace unos años tuve una mala experiencia. Una de las bolas se rompió y casi me voy al otro barrio. Desde entonces opté por cambiar de sector. Ahora me dedico a ser mula, pero de otro tipo de producto. En los últimos meses he ingerido tanto hilo de cobre que he dejado tiesos a los constructores de la zona. Los expertos lo han denominado crisis del ladrillo.